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Significado y Compromiso Social de Pablo Neruda 3

julio 26, 2017 Gonzalo Tapia Soko y Tomás Tapia Swett

Significado y Compromiso Social de Pablo Neruda 3

Vimos en la primera línea argumental al poeta asumiendo su condición de Vate Social, trascendiendo la estrecha geografía de su origen principalmente con su prosa pública y alineada con el conjunto de fenómenos socio-históricos de la época. En la segunda publicación, la poesía de Neruda adquiere un valor transmisor colectivo de temáticas universales y para finalizar presentamos el carácter fundante y exponencial de la obra de Neruda, asignándole a su prosa valores sensoriales y afectivos.

“… Se propuso cantarle a su pueblo y éste hizo suyo aquellos cantares, porque fueron sabiduría nueva en un mundo desorientado, maltratado, ávido de afecto y comprensión. Se comunicó a través de un exquisito instrumento como la poesía, pero transformó esa poesía asignándole valores sensoriales y afectivos que le hablaron a los corazones de hombres y mujeres. Cantó a las gestas de su tiempo, a las luchas que envolvían al conjunto de la humanidad, hechos que configuran una época. Finalmente Neruda, fundó un verbo comunicante que buscó la integridad del ser en cuanto a personas que a diario sienten las angustias y los fracasos, los triunfos y esperanzas.”

Gonzalo Tapia Soko
Helsinski, 1989

"The Significance and Content of National Literature

Tercera línea argumental: El carácter fundante de la obra de Neruda

Un tercer tipo de reflexión en torno a nuestras interrogantes iniciales, se refieren al carácter fundante de la obra de Neruda. Neruda es fundante en un sentido global. No son pocos los académicos que han intentado encasillar a Neruda entre una poesía lirica y una poesía pública: la una que responde a las motivaciones y conflictos íntimos del hombre y la mujer; la otra a su consciencia social; nos parece por decir lo menos, un esfuerzo extremadamente analítico de una obra que no puede ser descontextualizada no diseccionada para fines investigativos. Su respuesta a estos afanes es precisa: “…El poeta que no sea realista va muerto. Pero el poeta que sea sólo realista va muerto también. El poeta que sea sólo irracional será entendido sólo por su persona y por su amada, y esto es bastante triste. El poeta que sea sólo un racionalista será entendido hasta por los asnos, y esto también es sumamente triste”.

La obra de Neruda es fundante en el sentido de que asume la totalidad del ser, sus expectativas, sus derrotas, sus amores, su devenir como hombres y mujeres reales en dimensiones irreales, incomprensible, - a veces absurda -. Es interpretación y compenetración con un pueblo convulsionado, que lucha por la dignificación y derechos que les pertenecen. Neruda se ubica así, en el centro del devenir histórico; y a través de su poesía golpea y adquiere la dimensión de un territorio que trasciende fronteras, resentimientos y resquemores. Es el territorio de los hombres y mujeres comunes, que a diario y con los años fundan también su propio ser.

La poesía publica de Neruda integra positivamente todas las sensaciones más íntimas del poeta, y es por ello que lo contradictorio de su obra es afirmación de un ser que es necesariamente múltiple y complejo. En el discurso de Estocolmo, casi como resumen, Neruda dijo que la poesía es la fidelidad de la rosa, a la simetría, a la intimidad, a la soledad. Pero también es una lealtad a los deberes del poeta, al hombre, al pueblo, a su país. 

“Pienso que la poesía es una acción pasajera y solemne en que entran por parejas medidas la soledad y la solidaridad, el sentimiento y la acción, la intimidad de uno mismo, la intimidad del hombre y la secreta revelación de la naturaleza. Y pienso no con menor fe que todo esta sostenido – el hombres y su sombra, el hombre y su actitud, el hombre y su poesía – en una comunidad cada vez más extensa, en un ejercicio que integrará para siempre en nosotros la realidad y los sueños, porque de tal manera los une y los confunde…”

Con singular brillantez, Neruda reivindica la unidad en la diversidad referida a los sentimientos y sueños más preciados del ser humano. Diversidad que refunda la integridad del ser; que se contrapone al simplismo y a la categorización. Que reivindica al hombre en toda su riqueza, fragmentación y complejidad.

A este respecto, se ha señalado que no hay poeta alguno que lleve, con tanta dignidad y plenitud de sentido como Neruda, la representación de nuestro tiempo. En ninguno muestra una tan intima coherencia e identidad de fondo las grietas y desconocimientos formales, la ruptura con la tradición, la atención fragmentaria en la poesía, la visión desintegradora del mundo y la omnipresencia de la angustia metafísica (Alonso)

En sus memorias finales, Neruda hace una síntesis magistral del significado de su vida y de su obra, que terminan por afincar estas reflexiones laberínticas que han intentado seguir el paso de este “poeta oscuro”…”que se puso en contacto con todos los hombres y mujeres”. Confiesa Neruda: 

Me tocó padecer y luchar,
amar y cantar; me tocaron en
el reparto del mundo, el triunfo
y la derrota, probé el gusto
del pan y de la sangre

…Qué más quiere un poeta?
y todas las alternativas desde
el llanto hasta los besos,
desde la soledad hasta el pueblo,
perviven en mi poesía,
actúan en ella, porque he vivido
para mi poesía, y mi poesía
ha sustentado mis luchas.

Y si muchos premios he alcanzado,
premios fugaces como mariposas
de polen fugitivo, he
alcanzado un premio mayor, un
premio que muchos desdeñan
pero que es en realidad para
muchos inalcanzable. He llegado
a través de una dura lección
de estética y de búsqueda, 
 a través de laberintos
de la palabra escrita, a
ser poeta de mi pueblo”

Se refleja acá el sentido más profundo del compromiso y significado social de la obra de Neruda. Se propuso cantarle a su pueblo y éste hizo suyo aquellos cantares, porque fueron sabiduría nueva en un mundo desorientado, maltratado, ávido de afecto y comprensión. Se comunicó a través de un exquisito instrumento como la poesía, pero transformó esa poesía asignándole valores sensoriales y afectivos que le hablaron a los corazones de hombres y mujeres. Cantó a las gestas de su tiempo, a las luchas que envolvían al conjunto de la humanidad, hechos que configuran una época. Finalmente Neruda, fundó un verbo comunicante que buscó la integridad del ser en cuanto a personas que a diario sienten las angustias y los fracasos, los triunfos y esperanzas.   


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