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Significado y Compromiso Social de Pablo Neruda 2

julio 19, 2017 Gonzalo Tapia Soko y Tomás Tapia Swett

Significado y Compromiso Social de Pablo Neruda

Segunda línea argumental: La poesía fundamentalmente como un vehículo de comunicación con el mundo

Vimos en la primera línea argumental al poeta asumiendo su condición del Vate Social, trascendiendo la estrecha geografía de su origen principalmente con su prosa pública y alineado con el conjunto de fenómenos socio-históricos de la época.

“Debí detenerme y buscar el camino del humanismo, desterrado de la literatura contemporánea, pero enraizado profundamente en las aspiraciones del ser humano. La idea de un poema central que agrupara las incidencias históricas, las condiciones geográficas, la vida, las luchas de nuestros pueblos, se me presentaban como una tarea urgente”

Pensamos que hay en esta línea argumental, incompleta por cierto, razones profundas para entender que la poesía de este “poeta oscuro” de un pequeño pueblo del fin del mundo, sacuda a todos los hombres y mujeres.

Esta semana presentamos la segunda línea argumental que persigue nuestra curiosidad de comprender:

¿Cómo es que este hombre, nacido como Neftalí Reyes, nacido en 1904, en una pequeña cuidad en la regiones del sur de Chile, hijo de un anónimo empleado ferroviario y una profesora de educación básica, logra comunicarse y trascender a toda una sociedad y se pone en contacto con todo el mundo? 

La poesía fundamentalmente como un vehículo de comunicación con el mundo

En segundo lugar, si bien parte importante de la temática nerudiana tiene un fuerte componente público, universalista, cómo explicar a pesar de ello, a través de un medio como la poesía, incluso un poeta de la dimensiones de Neruda, pueda enquistarse de la forma en que lo hizo, en la conciencia colectiva de la sociedad.

Como señaláramos brevemente al comienzo, Neruda sale de la matriz poética vigente, para asumir la poesía fundamentalmente como un vehículo de comunicación con el pueblo. No es poesía culta, limitada y elitaria, es poesía que surge de la materia, de los sentidos, de lo subliminal del hombre y la mujer. Es por ello que la poesía pública se realiza plenamente a través de la internalización por parte del pueblo de los contenidos esenciales de la obra. Así la interlocución con el público adquiere un lugar insustituible.

La interlocución poética de Neruda con el pueblo es constante y se hace posible dado el tremendo peso sensorial, vital y humano de su composición, que en forma permanente apela a los sentimientos más elementales del ser humano. Inclusive más allá de los significados posibles de los poemas trasvasijados a masas de trabajadores, es la comunicación no verbal, el vate y su historia frente a un pueblo ávido de amor y esperanzas. En ocasiones le pedían a Neruda que recitará sus poemas por sus títulos; los entendía o no el grueso del público trabajador?...se preguntaba Neruda dada “la atmosfera de mutismo absoluto, de sagrado respeto con que me escuchaban…”. El propio Neruda en su habitual ironía comentaba: “…pero que importancia tiene eso? Yo que soy uno de los tontos más ilustrados jamás he podido entender no pocos versos de Holderlin y de Mallarmé. Y conste que los he leído con el mismo sagrado respeto…”.

Este tipo de comentarios encierran afirmaciones complejas y verdades profundas, por cuanto en rigor Neruda es el anti-intelectual, el anti-matriz-ilustrado; es la matriz sensorial-afectiva lo que predomina en su obra y ello le permite abarcar, traspasar los límites del conocimiento ilustrado comprensible sólo para algunos. Neruda se comunica a través de lo pre-racional, de lo subliminal, en fin, de los sentimientos y emociones de un pueblo. Por eso el carácter colectivo de su temática es lo que realmente une, no tanto la exquisitez lírica de su verso, aceptando que ella también juega un papel significante en el conjunto de su obra.

En Neruda hay una construcción de fenómenos a través de imágenes simples, cálidas, sensoriales al fin “…soy un gusano vegetal y sensual que no intelectualiza”. En este aspecto, Neruda pone en movimiento su poesía a través de una metodología participativa: la transmisión de lo sensorial-afectivo es participativo, es de convocación amplia; completamente opuesto al didactismo-paternalista donde los componentes culturales son limitativos a la participación de las mayorías. La construcción poética de lo simple a lo complejo (envolvente), de los elementos de la continuidad: lo natural, el amor, la cotidianidad, lo sensorial, etc., es también muestra del sentido pedagógico de su transmisión participante, donde el contacto humano, la comunicación en sí, es instancia vital de reconstitución fenomenológica.  

La recitación pública de los poemas, no es ni por mucho, un elemento de azar en la obra nerudiana: Neruda construye de hecho una voz comunicante percibida y reconocida masivamente, es una variable identificatoria, es parte de una concepción poética donde la comunicación con los otros, con todos los otros, es esencial. Al escucharlo entonces, llama la atención la fuerza y magnetismo de un tono poético que cae, golpea, envuelve, en fin, trata de comunicarse con el auditorio, de compenetrarse con él. Hay acá, efectivamente, un valor adscrito y consciente de una autoalimentación a través del público. 

En 1954, Neruda, explicita esta orientación valórica de su obra: 

“…Escribimos para gente tan modesta que muchas veces no saben leer. Sin embargo, sobre la tierra, antes de la escritura y la imprenta, existía la poesía. Por eso sabemos que la poesía es como el pan y debe compartirse con todos, los letrados y los campesinos, por toda nuestra vasta, increíble y extraordinaria familia de pueblos”

Una vez más, estamos en presencia de una línea argumental que a nuestro juicio el fenómeno insólito de este ser de un pequeño pueblo del fin del mundo que se ha puesto en contacto con todos los hombres y mujeres. La poesía de Neruda adquiere un valor transmisor colectivo de temáticas universales enraizadas en los corazones de los hombres y mujeres. 

 


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